permaprendices

Nuestra historia

Hace unos años empezamos a sospechar que había algo raro.

Somos Marta y Andreu. Esto no es una biografía de expertos: es el relato, todavía abierto, de dos personas que decidieron tomarse en serio una pregunta.

Marta y Andreu en el huerto
01

Antes

Teníamos trabajo, piso en Valencia y fines de semana para descansar del resto de la semana. Nada iba mal, exactamente. Pero cada vez nos costaba más explicar para qué hacíamos lo que hacíamos.

02

La pregunta

No hubo una gran revelación. Hubo muchas conversaciones a deshora, libros prestados y una palabra que no dejaba de aparecer: permacultura. Diseñar con la vida en lugar de contra ella. ¿Y si eso también se pudiera aplicar a nosotros?

Nuestro primer intento de huerto. Murió casi todo.
Nuestro primer intento de huerto. Murió casi todo.
03

Los voluntariados

En 2024 lo dejamos. Empezamos a movernos de finca en finca, de proyecto en proyecto, a cambio de techo, comida y mucho aprendizaje. Rewilding, agroforestería, bioconstrucción. Nos salieron callos y nos salieron dudas.

04

Las comunidades

Vivimos en ecoaldeas y casas comunitarias. Descubrimos que lo difícil no es cultivar tomates: es convivir. Asambleas eternas, conflictos por los platos, cuidados que no se ven. Y también una ternura que no habíamos encontrado en ningún otro sitio.

Un círculo de los martes. Esa tarde discutimos tres horas sobre gallinas.
Un círculo de los martes. Esa tarde discutimos tres horas sobre gallinas.
05

Errores y contradicciones

Cogimos aviones. Gastamos dinero en cosas que no necesitábamos. Nos peleamos. Idealizamos lugares y personas. No somos coherentes del todo, y hemos dejado de fingir que lo somos.

06

Ibiza

En la isla más ruidosa encontramos silencio. Entre almendros y sequía empezamos a preguntarnos menos qué queríamos hacer y más qué teníamos para dar. Ahí aparecieron nuestros dones: la cocina, la escucha, escribir, juntar gente.

Camino a la finca. Treinta y ocho grados.
Camino a la finca. Treinta y ocho grados.
07

El trabajo

¿Cómo se gana uno la vida sin perderla? Todavía no lo sabemos del todo. Probamos con la economía del regalo, con proyectos pequeños, con trabajos a tiempo parcial. Seguimos buscando.

08

Cantabria

Y entonces, la lluvia. Llegamos a Casa Ubuntu, en Alceda, una casa comunitaria con más proyectos que manos. Y por primera vez en dos años, deshicimos las mochilas.

Casa Ubuntu, el día que llegamos.
Casa Ubuntu, el día que llegamos.

Estamos dentro del proceso.

No hablamos desde ninguna cima. Escribimos desde el barro, mientras pasa.